Marc Vidal nos habla de blogofilia, una enfermedad contagiosa, y da 31 razones para declararse su blogodependencia. Yo, que soy más bien sintético, solo puedo aportar tres:
1. Me gusta aprender de personas inteligentes.
2. Aún me gusta más escribir y, combinando ideas y datos aprendidos, aportar algo diferente al debate.
3. Me siento parte de algo, un diálogo avanzado, un superwiki global.
Por cierto, siempre es interesante saber qué dice la Wikipedia de los blogs. Me da qué pensar acerca de si tiene o no sentido hablar de un primer bloguero, porque creo que los blogs se han ido haciendo precisamente hipertextualmente, en un diálogo de links, referencias, memes y recomendaciones.



La verdad es que no sabía que Madrid estaba en el grupo de las ciudades más blogueras…
Lo único malo de la blogodependencia es que hace que sea menos eficiente en mi trabajo, es que… ¡cuesta tanto esperar a llegar a casa!